Así nació Nora (2° parte)…

 

En el anterior post nos quedamos en la visita de la matrona a las 17:30, estaba en dilatación completa. Me explicó que cuando tuviera necesidad fuera empujando. Pero claro, al tener la epidural no sentía las contracciones ni las ganas de empujar. Papipapito iba indicándome cuando el monitor subía y yo tenía una contracción y ahí empezaba a empujar yo como una loca.

En la siguiente visita de la matrona, la cosa cambió no nos gustó su cara y nos dijo que iba a llamar a la ginecóloga. Al parecer Nora no terminaba de bajar por el canal de parto. Sino que cuando yo empujaba ella descendía pero cuando dejaba de empujar volvía a subir. Nos hablaron de la posibilidad de usar instrumental (fórceps o ventosa) o cesárea. Ahí me derrumbé porque yo tenía idealizado un parto vaginal, practicando piel con piel y ni tan siquiera se me había pasado por la cabeza que fuera de otro modo.

El  hospital donde di a luz, no es un hospital muy concurrido pero ese día, en esa tarde, hubo más partos que en lo que iba de semana. Dicen que la luna llena influye, yo no sé si será verdad pero nosotros vamos contando las lunas llenas que vive Nora…

Aunque flojeé cuando me presentaron otras posibilidades a las que tenía en mente, continué confiando en mí y quise hacer todo lo que estuviese en mi mano para tener un parto lo más natural posible, puesto que me había puesto epidural… Papipapito ahí estaba apoyándome para que no decayese, ayudándome con los pujos, dándome fuerzas y sin soltarse de mi mano…

Finalmente a las 18:30 la ginecóloga decide que entremos en paritorios. Allí me realiza un tacto. Yo estaba muerta de miedo ante lo desconocido, lo único que quería es que Nora no sufriese. Al terminar el tacto sus palabras nunca se me olvidarán -Esta chica hoy pare.

Me explicaron que me tenían que ayudar. Yo no sabía cómo iba a ser, así que la ginecóloga se subió en unas escaleras y, cada vez que tenía una contracción y yo empujaba, ella me apretaba justo donde las costillas. Me quedaba sin respiración y no sé cómo describir ese dolor. El dolor de costillas lo tuve durante varios días. Ahora sé que lo que me practicaron fue la maniobra de Kristeller.  Algo que no está recomendado, incluso prohibido en algunos países.

Papipapito me iba animando -¡Lo haces muy bien! ¡Tiene mucho pelo¡ !Vamos a tener un mono! 🙈🙉🙊. Hasta que ya no le dejaron asomarse más.

Me anunciaron que solo faltaba un empujón más y eso hice, con todas mis ganas. Me pusieron a Nora encima pero solo unos segundos. La bolsa estaba sucia y tenían que revisar que todo estuviese bien. Se la llevaron pero no lejos, al girar la cabeza la veía y la oía llorar. A los minutos me dejaron que la diera un beso pero se la tenían que llevar a la incubadora. En ese momento no me enteré muy bien qué pasaba, así que dije a papipapito que fuera con Nora, yo estaba bien. Me estaban poniendo puntos ya que había sufrido un desgarro y me habían realizado una episotomía. Después supe que Nora se había manchado y tuvieron que bañarla. Perdió temperatura y para volver a su temperatura la llevaron a la incubadora.

Nora estuvo una hora más en la incubadora. Papipapito iba y  venía diciendo que Nora estaba bien, que era muy bonita y chiquitina. Yo estuve 40 minutos más en el paritorio. Esos 40 minutos se me hicieron eternos y fríos. Hubo momentos en los que la persona que me estaba cosiendo, a parte de no tener ninguna delicadeza en sus comentarios, no me explicaba nada, yo no sabía si todo iba bien o mal. Fue a llamar a la ginecóloga y ahí, cuando me quedé sola, no pude contener las lágrimas. Lágrimas agridulces, de que nuestra pequeña estaba bien, pero no estaba conmigo.

Al final era un punto que no terminaba de enganchar bien y seguía sangrando, aunque era muy poco.

Me llevaron al box donde había estado antes de dar a luz y a los 10 minutos trajeron a Nora. Era la cosa más bonita que había visto en mi vida y en seguida la pusimos a mamar y allí mismo se enganchó al pecho… La salida hacia la habitación fue muy emocionante, estaban mis padres, hermanos, mi suegro, nuestra familia…

Después de todo no tengo un mal recuerdo. Sé que los profesionales que me atendieron hicieron lo que pensaban que era mejor,  pero si vuelvo a dar a luz, me gustaría llevar las riendas y estar informada de lo que pasa en cada momento.

Esta imagen define perfectamente el momento de felicidad…

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Muchas gracias por leernos y esperamos que os pueda ayudar, aunque sea un pelín, a saber que no todo es perfecto o terrorífico. Es mejor ir tranquilas y, sobre todo, confiando en nosotras mismas

Así nació Nora (1ª Parte)…

Hola a todos!!! Hace tiempo que queríamos explicaros la gran experiencia que fue nuestro parto y creemos que es el momento perfecto…

El 14 de diciembre sobre las 9:30 de la mañana me levanté al baño y después de hacer pipi, oí un sonido parecido a un POP! (Indicaba que ya no había stop!) y no paraba de salir pis, al contrario, cada vez salía más así que llamé corriendo a Papipapito -¡He roto aguas!

No nos dejamos llevar por los nervios aunque sí por la emoción. Mientras me vestía, comenzaron las contracciones. No eran muy fuertes. Nos duchamos los dos, papipapito paseó a Turco y salimos hacia el hospital. Una vez allí, nos llevaron a la sala de monitores y en cuanto pudiese la ginecóloga, vendría a hacer un tacto. Las contracciones cada vez eran más seguidas. Sobre las 11 llegó la ginecóloga y me realizó un tacto; el cuello totalmente borrado y dilatada de 4 cm.

Nos dejan en un box y allí se presenta la que será mi matrona, Eva. Desde aquí le agradezco todas las atenciones que tuvo conmigo y su ayuda. Ya la conocíamos porque en nuestra ciudad habían hecho un taller de porteo al que habíamos asistido y ella participaba explicando las diferentes formas de portear. Conectamos desde el primer momento ya que su hija se llamaba Nora, como nuestra pequeña.

Me miden la temperatura y como tengo un poco de fiebre me ponen una vía con paracetamol. Las contracciones cada vez eran más dolorosas y con intervalos de 3 minutos. En cada contracción la visión se me nublaba y, por miedo a desmayarme por el dolor, decido ponerme la epidural. Sobre la 1 llega el anestesista y me pone la epidural en posición sentada, hecha una bolita. La verdad es que no sentí ningún dolor, al revés rápidamente empecé a sentir descanso. Tanto descanso que me quede frita!! Mientras me ponen la epidural, papipapito salió fuera y le dijeron que comiera tranquilo, tenía que tener fuerzas para lo que venía. A esa hora más o menos, llegó mi familia. El box tenía una especie de ventana con cristales ahumados, pero por los que ellos me intuían a mí y yo a ellos.

A las 3 viene Eva a hacerme un tacto y había dilatado 7cm. Me dice que en su opinión sobre las 18 horas Nora, habrá nacido y que volverá en una hora. Al final fue un poco más tarde.

Yo sigo sin dolor aunque noto un poco las contracciones…

La tarde se complica un poco porque de las mujeres que vamos a dar a luz, a una le tienen que realizar cesárea y a otra usar los fórceps. Las otras dos mamá también tenían a Eva de matrona, esto quiere decir que no pudo venir a verme hasta las 17:30. Yo ya estaba dilatada completamente….

 

Y lo demás…. continúo en el siguiente post que Nora me reclama!!!

Besos y abrazos para todos!!!!