Pintura para bebés

Hoy os vamos a explicar nuestra técnica para personalizar las paredes de casa.

A todas las mamás nos encanta cada cosita nueva que hacen nuestros pequeños. Y no digamos si es una manualidad y podemos tenerla de recuerdo. Nosotros lo acogemos todo con tal ilusión, que cualquiera que no nos entienda pensaría que estamos hablando de obras de arte del más famoso pintor.

A Nora le está empezando a gustar mucho pintar, pintar por todos los lados. En su cuarto de juegos, una de las paredes es de pizarra. Allí se desenvuelve como un pez en el agua. Le encanta ver cómo, a través de la tiza, sus movimientos se plasman en la pared. Entonces se nos ocurrió la idea de que ella misma diseñara el nuevo cuadro que íbamos a colgar en casa.

Nos pusimos manos a la obra y os vamos a contar cómo lo hicimos.

Materiales:

Pintura de dedos de colores apta para niños.

Lienzo en blanco.

Ropa vieja (que no importe manchar).

Platos de plástico.

Opcional: Cartón o sábana vieja.

Si sois de los que lleváis un poco mal las manchas y el guarreo, os aconsejo un cartón, sabana vieja, o algo que pueda cubrir el suelo. Nosotros lo hicimos en el patio. Así que cuando se terminó la actividad, dimos un manguerazo y desapareció la pintura.

En cada plato de plástico, vertimos un poco poco de pintura de cada color.
Pusimos el lienzo en el suelo y dejamos que su imaginación volara.

Al principio, metía la mano en la pintura con curiosidad. Es una textura tan blandita que a cualquiera nos gustaría. Poco a poco con su dedito fue pintando sobre el lienzo.

Primero con el rojo, después con el amarillo, verde, azul. Y lo que empezó con un dedito continuó con dos, tres, cuatro, una mano, las dos e incluso los pies. Nosotros también quisimos plasmar nuestras manos.
Pusimos el lienzo en el suelo y dejamos que su imaginación volara.

Dió la casualidad de que los abuelos estaban en casa y pudieron poner también su granito de arena.

Agota tanto pintar que hubo que parar a reponer fuerzas.

Una vez que se termina el cuadro, solo falta dejarlo secar y colgarlo para poder verlo todos los días y que nos recuerde este día tan bonito. Nosotros escribimos la fecha del día que lo realizamos.

Esperamos que os haya gustado y que os animéis a crear recuerdos para vuestras paredes. Si lo hacéis, nos encantará verlo.

Parques inclusivos en Marchamalo

Hace algunas tardes estuvimos visitando un pueblito cercano, Marchamalo.

Fuimos allí porque nos habían hablado muy bien de sus parques, pero lo que realmente hizo que nos moviésemos hasta allí, son sus parques inclusivos. Creemos que es algo más que necesario. Este tipo de parques tendrían que estar presentes en todas las ciudades. Sería una forma de convertir a las ciudades en zonas inclusivas y más respetuosas con las necesidades y atenciones que necesita cada persona. Debido a nuestras profesiones, Mamá, trabajadora social y papá, maestro y educador estamos muy sensibilizados con todas las personas que puedan estar en cualquier situación de exclusión.

Este parque cuenta con juegos adaptados a niños y niñas con movilidad reducida y con todo tipo de diversidad funcional, con el objetivo de estimular distintas capacidades sensoriales.

Os vamos a explicar un poco. Este parque tiene actividades adaptadas a peques que tengan alguna discapacidad visual, auditiva o motora. Tienen diferentes opciones para desarrollas cada sentido. Hay diferentes juegos de rodillos, tubos con diferentes acústicas, un apartado en el que experimentar diferentes texturas, ventanas y una rampa a modo de tobogán.

Además, el parque está rodeado de zonas verdes y ajardinadas. Que hacen que el entorno sea mucho más agradable.

En esta misma ciudad hay dos parques inclusivos más, pero este es el más grande. Os dejamos las fotos que hicimos.

Nosotros no los conocíamos, solo habíamos oído hablar de ellos. ¿Y vosotros? ¿Tenéis algún parque inclusivo cerca? ¿Habíais oído hablar de ellos?

¡Contadnos!