El embarazo (Tercer trimestre…)

En estos otros post os he hablado del primer trimestre y del segundo trimestre. Así que es el momento de hablar de la última parte del embarazo.

La barrigota ya se empezaba a notar bastante. Parecía que crecía por momentos. Y esta pequeña no paraba de moverse.

Cuando comenzábamos la semana 30 llegó nuestro primer susto. Venían unos amigos desde Argentina y habíamos quedado en ir a por ellos al aeropuerto. Cuando nos estábamos preparando para salir a buscarlos, después de ducharme, noté que estaba manchando un líquido transparente. Me limpiaba y al poco otra vez, ahí estaba. Pensábamos que podía ser liquido de la bolsa así que nos asustamos bastante. Era muy pronto para que Nora llegara, que por poder , podía ser, pero sabíamos que de ser así, las cosas no serían como las habíamos planeado.

Después de valorarlo, decidimos ir a urgencias y salir de dudas. Allí me hicieron las pruebas pertinentes para ver que todo estaba correcto y así fue. No había ninguna fisura en la bolsa. Todo estaba bien y la bolsa estaba intacta. No supieron decirnos muy bien que era, podía ser una pequeña perdida de flujo o de pipi. Nuestra pequeña ya estaba encajada y preparada para el momento en el que quisiera venir al mundo. Y esto podía haber causado esa pérdida. Como era de esperar, llegamos muy tarde a buscar a nuestros amigos argentinos, pero ellos nos entendieron perfectamente. Ahora nos entenderán mucho más… Tienen al pequeño Luca entre sus brazos.

El embarazo continuó perfectamente. Cada día me costaba más dormir. Me despertaba muchas veces para ir al baño. Los paseos de hora y media pasaron a ser paseos más cortitos de media hora. En comparación al resto del embarazo durante este último trimestre engordé más de lo habitual. En total en todo el embarazo engordé 10 kilos desde que me quedé embarazada, pero hay que tener en cuenta que durante el primer trimestre perdí 4 kilos.

Preparamos su habitación con todo el amor del mundo. Montamos todo lo necesario, o lo que creíamos que era necesario para su llegada; la cuna, que tenemos nueva de km 0 como dice papá, el carro, igual casi nuevo, la bolsa del hospital, preparamos su ropita en el armario… Ya teníamos todo listo para que en cualquier momento la tuviésemos con nosotros.

Y llegó…. La mañana del 14 de diciembre no sabíamos lo que nos esperaba hasta que me levanté para ir al baño y ahí comenzó nuestra particular fiesta…. Os dejo el enlace en el que os contamos cómo fue el nacimiento de Nora por si os apetece leerlo… la primera parte y la segunda parte

¿Cómo fue el último trimestre de vuestros embarazos? ¡Animaos y contadnos que nos gusta mucho leeros!

Encantado de conocerte. La paternidad 3

Ya que el lunes fue el dia del papi-papito, os seguimos contando la experiencia de la paternidad de su mano y el capítulo que cuenta va a partir del nacimiento de Nora. Ya estamos los tres en el mundo, bueno, los tres y el Turco.

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Empezamos….

Allí me encontraba yo, mirándolas toda la noche con cara de embobado y pensando en todas las cosas que se venían encima de repente.

Aquella noche, entre lo inexpertos y superprimerizos que éramos, cada vez que Nora lloraba, y os puedo asegurar que fueron unas cuantas veces, me sentía mal, como si ella fuese la única que lloraba y pensaba que iba a despertar a toda la planta del hospital. Mentira, en la mayoría de las habitaciones había un o una bebé que se desgañitaba llorando en sus primeras noches. (debe ser que sólo tenía ojitos para la mia, jajaja)

El día siguiente, cuando ya aterrizas, te pones a rellenar papeles, que si registro, que si pediatras, etc. en fin, un jaleo. Admiro a esas mamás que tienen que enfrentarse solas a esos trámites, que mirándolo bien, señores de los registros, desde aquí os hago una petición: menos prisas¡¡¡

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Y así, entre noches durmiendo en una butaca incómoda, visitas familiares, amistades y demás, de repente, nos dicen que nos tenemos que marchar ya para casa. Felicidad máxima.

A recoger la habitación (imaginaos los peluches, ropitas, etc que se acumularon allí) y para el coche.

Y cuando estás allí, te puedes imaginar. Vuelas solo. Ya no hay enfermeras que te aconsejan, ni abuel@s que te ayudan. Vas en el coche con tus dos chicas, acojonado, mirando cada dos por tres por el espejo de atrás, con sumo cuidado para que no las pase nada.

La llegada a casa, creo que os la contamos en otro post, cuando hablamos de la presentación de Turco, nuestro perro. aquí tenéis el enlace.

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Y entonces, en ese momento, llegó el empezar a conocerse. Las primeras noches con insomnio. Casi no dormía (demasiada información sobre la muerte súbita, como si pudieses hacer algo al quedarte despierto). Cada dos por tres la mirábamos, a cada suspirito nos sobresaltábamos. He de confesar que cojo el sueño rápido, que la que más lo sufrió fue mami-mamita, pero aún así, fueron noches de no pegar ojo.

Luego fui aprendiendo sus rutinas, sus llamadas, sus ritmos. Todo era casi igual pero totalmente diferente a la información que había leído. Al final, sentido común. Dejé de agobiarme por cosas como si comía correctamente o no (eso lo aprendí cada semana al ver que aumentaba de peso sin parar), como si el baño era a una hora u otra (al final, cuando podíamos), como si dormía demasiado o demasiado poco (lo importante era descansar los tres).

Aprovechando lo de dormir, os cuento que yo siempre he criticado el colecho, bueno, no critico exáctamente, pero no lo entendía. Empecé a entenderlo cuando aprendí que si queríamos descansar más o menos los tres, era mejor que Nora durmiese con nosotros. Ya que cuando mami mamita se despertaba a darle el pecho, yo también me despertaba y con Nora durmiendo al lado, pronto conseguimos dormir 4 horas del tirón entre toma y toma nocturna.

Y pasaban los días…y nos íbamos conociendo.

De aquellos días, tengo un recuerdo, exáctamente de la mañana del 25 de diciembre, justo después de la llegada de Santa. Nos despertamos al amanecer para hacer una toma y Nora se quedó conmigo, apoyada en mis piernas, dormida. A nuestro lado, mami-mamita, dormía agotada (Nora tenía 11 días) y a los pies de la cama, Turco, que había venido como todos los días a darnos los buenos días. En ese momento pensé en que nadie del mundo, aunque hubiese recibido los regalos mas caros y más bonitos, nadie podría estar más orgulloso y feliz que yo en ese momento. (la foto es de esa mañana)……

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….continuará

Al final todo fluye…

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Nora hace poco que ha cumplido 11 meses. Vemos muy cerca su primer cumpleaños y hemos querido echar la vista atrás….

Hemos pensado en la velocidad del paso de los días y como ha cambiado nuestra consciencia sobre ello.

Parece que los papás tenemos prisa. Durante el embarazo queremos tenerlo en brazos ya. Una vez que ha nacido queremos que sonría, que crezca, que se voltee, que se siente, que gatee, que se ponga de pie…  ufff que deprisa va todo.

Por todo ello nos apetece pararnos a reflexionar sobre el momento en el que estamos.

Nuestra pequeña sabe muchas cosas. Señala los juguetes que le gustan. Se sienta. Gatea con velocidad. Se pone de pie agarrándose a cualquier cosa con una sola mano. Se mantiene de pie. Mueve el cuerpo siguiendo el ritmo de la música. Aplaude. Llama a mamá y a papá ( a su manera, pero nos llama). Lleva la correa de Turco y le pasea , (también a su manera). Coge el tenedor y se lleva la comida a la boca. Bebe sola de su jarra y de los vasos. Come de casi todo. Saca las manos para quitarse las camisetas y mete el bracito para ponerse los abrigos. Hace pedorretas. Coge libros de su estantería y los trae para que los leamos juntos. Pasa páginas. Sube escalones mientras gatea. Abre cajones. encaja algunas piezas. Da besos. Diferencia personas. Dice no con la cabeza. Imita al “lobo” cuando le dice el abuelo. “Duerme ” a su muñeco. Dice “adiós” con la mano cuando se marcha. Recuerda lugares. Sabe dónde se apaga la luz de la casa de los otros abuelos…..y alguna cosa más…

A veces, nosotros mismos nos hemos agobiado, como buenos padres primerizos, por el desarrollo del aprendizaje de Nora. No sabemos si lo estamos haciendo bien o mal, si vamos demasiado rápidos o demasiado lentos, pero eso sí, lo hacemos lo mejor que podemos y vemos a nuestra hija feliz, muy feliz.

No creemos que exista un método, ni una palabra mágica. Lo que nos ha funcionado es no forzar nada, no insistir demasiado. Cuando ha hecho o descubierto algo nuevo, si que hemos hecho una “megafiesta” reconociendo su esfuerzo y premiando su logro, pero sin prisa, siempre sin prisa.

Así que, padres primerizos, nada de agobiarse. Las cosas salen solas cuando ellos y ellas están preparados. Mientras los logros llegan, !!disfrutadlos¡¡

El embarazo (Segundo trimestre…)

El segundo trimestre del embarazo va de la semana 14 a la 27.

Para mí fue el momento en el que mejor me encontré de todo el embarazo, aunque este trimestre transcurrió en los meses de verano, para mí fue muy bueno….

Los vómitos y náuseas pasaron a mejor vida, ya podía comer de todo sin tener que salir corriendo al baño. Bueno «comer de todo», sí, así, entre comillas. Ya que como la toxoplasmosis me dio negativo, tenía que tener cuidado con la alimentación. La carne y el pescado debe de estar muy cocinado, nada de embutidos, las frutas y verduras desinfectadas. Es verdad que tampoco me obsesioné con este tema, intentaba tener cuidado pero pensaba que si en 28 años no lo había cogido, sería difícil que en 9 meses fuera así. Pero aún así, intenté fijarme más y seguir las recomendaciones de la matrona.

IMG_20171013_001605Papipapito dando un beso a la barriga en uno de los mejores atardeceres del mundo que tan cerca tenemos…

El sexo del bebé

En la semana 16, fuimos a una clínica para hacernos una ecografía 4D para conocer el sexo de “bichito” como le llamábamos. Nos acompañaron mi abuela, mi tía y mis hermanos. Allí que entramos todos jeje. A papipapito le hacía ilusión un niño, pero para los dos lo más importante es que todo estuviese bien, sólo queríamos que bichito estuviese sano.

Al principio costó un poco que se pudiera ver, allí esperamos a que se moviera pero desde el principio ya se intuía… Y nos dijeron:
-¡Es una niña! Se ve claramente.
Todos nos alegramos mucho!! Ya sabíamos lo que sería!!

Unos días antes de la cita con la matrona, comencé a sentir como unos retortijones que se movían en la zona más baja de la tripa. No me dolía, al contrario, notaba cierto cosquilleo. Intuía que podían ser los movimientos de la pequeña, así que estaba muy muy pendiente de cualquier novedad. Cada vez se notaban más y es que hacen taaaaanta ilusión…

Segunda visita con la matrona

Alrededor de la semana 17, tuvimos la segunda visita con la matrona. Todo iba bien, me preguntó por cómo me encontraba. Miró los resultados del endocrino. Y me dijo
-¡Vamos a escuchar su corazón!
Como en la anterior cita, aún bichito era muy pequeña no sabíamos que en esta podríamos oírla y nos hizo muchísima ilusión. Nos emocionamos tanto que papá escribió una historia sobre este sonido que se queda grabado para siempre (Ya pondremos por aquí la historia dedicada a Nora).

No había cogido peso, al contrario durante el primer trimestre perdí 4 kilos, de tantos vómitos. Así que volvía a estar en mi peso de antes del embarazo. Aún así me recomendó andar. Y seguí su recomendación al pie de la letra. Pasamos el verano en el pueblo de papipapito así que cada día andábamos mínimo una hora. Y así paseábamos a nuestro Turco.

Estado de ánimo y de salud

Después del primer trimestre que había pasado, estaba en la gloria. Ni una náusea, ni un mareo. Mi barriguita ya se empezaba a notar y sino yo sacaba un poquito jeje. Me apetecía hacer un montón de cosas.

Segunda ecografía

La segunda ecografía me la realizaron en la semana 20, también llamada ecografía morfológica. Íbamos a ver a nuestra pequeña otra vez!!! Es una ecografía importante ya que observan todo con detalle. Tienen en cuenta: La actividad cardiaca, lo primordial y más importante. La posición del bebé, aunque no es muy importante en este momento. El tamaño del bebé, observan varias medidas y las comparan con las tablas de percentiles para saber si el crecimiento es normal. Y las posibles malformaciones, hacen un estudio pormenorizados de cada órgano y estructura fetal comenzando por la cabeza y terminando por los pies. También y muy importante, miran la placenta, el cordón umbilical y el líquido amniótico. Me informé de todo esto aquí.

El ginecólogo nos confirmó que era una niña. Papipapito preguntó pero seguro?? Y él afirmó con rotundidad, -Segurísimo. Otra vez dijo un montón de números, medidas, que en aquel momento no entendíamos ni sabíamos lo que querían decir. Al terminar nos dejó verla y ya se dirigió a mí, todo estaba perfecto. Únicamente, me apuntó, que la placenta estaba baja. Me explicó que durante el embarazo, la placenta se desplaza a medida que el útero se estira y crece. A medida que el bebé va creciendo la placenta se va desplazando hacia la parte superior. De no ser así, la placenta se sitúa entre el bebé y el cuello uterino, dificultando un parto vaginal.

Me harían una ecografía más en la semana 27 para ver si en ese momento ya había subido, lo normal es que hubiera subido ya. Me recomendó reposo relativo. Es decir, vida normal excepto hacer esfuerzos, coger peso y tener relaciones sexuales.

En ese momento me asusté un poco, todas pensamos en un parto natural y lo mejor para el bebé y me daba miedo la posibilidad de una cesárea. Pero no lo pensé mucho y confié en que todo iba a ir bien.

Tercera visita a la matrona

Ya estábamos de 24 semanas. Todo iba bien, mi barriguita ya se notaba perfectamente. Había engordado 2 kilos. Todo se mantenía igual de bien. Miró los últimos análisis que me había hecho y tenía un poquito de anemia así que tuve que tomar hierro hasta el final del embarazo.

Tercera ecografía

Estábamos en la semana 26 y está ecografía era básicamente para ver dónde se encontraba la placenta, ya que en la seguridad social de Castilla la Mancha, únicamente te hacen ecografía a las 12, a las 20 y a las 32 semanas. Desconozco como será en el resto de comunidades.
Bien, la placenta había subido, todo estaba perfecto. La ginecóloga observó en los papeles que las medidas de la pequeña, en todas las ecografías anteriores, correspondían a una semana menos. Entonces me retrasaron una semana la fecha probable de parto. Pasamos del 9 de diciembre al 16.

Y hasta aquí el segundo trimestre del embarazo de Nora. Esperamos que os esté gustando nuestra historia!!!

Edición especial… Estamos en Madresfera!!!

Sí, sí, ya sabemos que hoy no es viernes y dijimos que los viernes serán nuestro día de post, peeeeeero tenemos una noticia que queríamos compartir y por eso subimos una entrada como edición especial!!

Estamos en Madresfera!!!

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Hemos entrado a formar parte de Madresfera. Mucho ya conoceréis todo lo que ofrece pero para los que no, vamos a explicar un poco.

Madresfera es una plataforma que reúne un montón de blogs que tienen como temática todo lo que tiene que ver con niños y su crianza.

Dentro de esta plataforma tienen diferentes proyectos como una revista digital Madresfera Magazine. En el que tocan muchos temas de actualidad en lo referente a la infancia. También, todas las mañanas, a las 7:15 de lunes a viernes, hacen un directo que se puede descargar como podcast.

A través de su página web nosotros nos hemos enterado de un montón de promociones y eventos muy guays.

También hemos añadido un widget a vuestra derecha en el que podéis ver en cuál posición de su ranking de blogs estamos.

Estamos muy felices de pertenecer a esta plataforma. Siempre habíamos seguido su página y también a través de las redes sociales, pero nunca nos habíamos atrevido a dar el paso. Así que nos hemos lanzado!

Esperamos que paséis por su página y que os resulte interesante.

El embarazo (Primer trimestre)

Y llegó el día… nos acabábamos de enterar que íbamos a ser papás y comenzaba un camino hasta entonces desconocido. Habíamos vivido algún embarazada alrededor nuestro, pero como decían en aquel programa no es lo mismo contarlo que vivirlo…

Fuimos al médico de cabecera que me recetó “Natifar“. Que es Ácido fólico y yodo. Muy importante para la buena formación de la columna vertebral del feto. También nos dio cita para la matrona, para el primer análisis de sangre y para la primera ecografía a las 12 semanas. Contando desde la última regla, estaba de 5 semanas.

A la semana siguiente, al ir al baño y limpiarme observé que estaba manchando. No eran pérdidas de sangre como tal, sino un color marrón oscuro. Cada vez que iba al baño allí estaban las manchitas y, como estábamos asustados, al día siguiente decidimos ir a urgencias.

Allí nos hicieron una ecografía vaginal y… Allí estaba el saco gestacional!!! Apenas ediaLa ginecóloga me dijo que era muy pronto y no se podía apreciar aún latido pero que al manchar tan poquito sería el “sangrado de implantación”. El óvulo fecundado baja por las trompas de falopio y hasta que llega al útero y se establece, puede haber desprendimientos de sangre. Me tranquilizó bastante y me informó de que volviera si manchaba igual o más que una regla.

El tiempo pasaba y yo solo hacía que dormir y hacer pipí.

Pronto llegaron las náuseas, los mareos, los vómitos. No podía oler comida que antes me gustaba, como por ejemplo los espárragos. A veces sólo con abrir la nevera me tenía que ir rápidamente al baño a vomitar, en definitiva tuve un primer trimestre de libro.

Primera visita a la Matrona

Desde el primer momento tuvimos muy buena sintonía con ella. Se notaba que le gustaba su trabajo, nos hacía sentir muy cómodos y se implicaba bastante.

Me recomendó no subir de peso y andar. Que andara todo lo que pudiese y eso hice. Hasta dos horas algunos días.

También me habló de las pastillas Cariban para las náuseas y vómitos. La verdad es que me fueron muy bien. Aunque recomiendan tomar dos, yo solo me tomaba una por la noche y me iba muy bien.

También nos dijo que en el análisis de sangre aparecían como negativa la toxoplasmosis, no podía comer embutido, frutas y verduras muy bien lavadas… (este tema nos da para otra entrada jeje) y también aparecían altos los niveles de tiroidismo y me derivaron al endocrino. Finalmente era debido a los vómitos y a la fuerza que se hace con las náuseas. De todas formas me vigilarían en los siguientes análisis.

Primera ecografía

Allí nos presentamos antes de la hora, con muchos nervios. La sala de espera llena de mamás y de mujeres embarazadas hacía que el instinto maternal estuviera por las nubes!!! Nos acompañó la futura “tía Sandra”. Me tumbé en la camilla y, cómo a todas, me avisaron de lo frío que estaba aquel gel. Y todo comenzó. La ginecóloga iba diciendo medidas, números y palabras que no entendíamos mucho pero nos miró y nos dijo que todo estaba perfecto. Nos mostró la pantalla y allí estaba nuestra pequeña saltamontes, podíamos ver como se movía y… se nos escaparon algunas lágrimas.

Hasta aquí el primer trimestre de embarazo que es hasta la semana 13. Próximamente nuestro segundo y tercer trimestre!!!

Muchas gracias por leernos!!!

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Cambios en el blog!

Hola a todos!!! Lo primero pedir disculpas porque llevamos muuuucho tiempo sin subir nada. Papipapito y Mamimamita nos hemos propuesto subir una entrada semanalmente.

Cada viernes subiremos un post y esperamos que os gusten y os resulten interesantes.

En instagram estamos muy activos!!! Subimos fotos de nuestro día a día con Nora.

Hasta el viernes!!

Así nació Nora (1ª Parte)…

Hola a todos!!! Hace tiempo que queríamos explicaros la gran experiencia que fue nuestro parto y creemos que es el momento perfecto…

El 14 de diciembre sobre las 9:30 de la mañana me levanté al baño y después de hacer pipi, oí un sonido parecido a un POP! (Indicaba que ya no había stop!) y no paraba de salir pis, al contrario, cada vez salía más así que llamé corriendo a Papipapito -¡He roto aguas!

No nos dejamos llevar por los nervios aunque sí por la emoción. Mientras me vestía, comenzaron las contracciones. No eran muy fuertes. Nos duchamos los dos, papipapito paseó a Turco y salimos hacia el hospital. Una vez allí, nos llevaron a la sala de monitores y en cuanto pudiese la ginecóloga, vendría a hacer un tacto. Las contracciones cada vez eran más seguidas. Sobre las 11 llegó la ginecóloga y me realizó un tacto; el cuello totalmente borrado y dilatada de 4 cm.

Nos dejan en un box y allí se presenta la que será mi matrona, Eva. Desde aquí le agradezco todas las atenciones que tuvo conmigo y su ayuda. Ya la conocíamos porque en nuestra ciudad habían hecho un taller de porteo al que habíamos asistido y ella participaba explicando las diferentes formas de portear. Conectamos desde el primer momento ya que su hija se llamaba Nora, como nuestra pequeña.

Me miden la temperatura y como tengo un poco de fiebre me ponen una vía con paracetamol. Las contracciones cada vez eran más dolorosas y con intervalos de 3 minutos. En cada contracción la visión se me nublaba y, por miedo a desmayarme por el dolor, decido ponerme la epidural. Sobre la 1 llega el anestesista y me pone la epidural en posición sentada, hecha una bolita. La verdad es que no sentí ningún dolor, al revés rápidamente empecé a sentir descanso. Tanto descanso que me quede frita!! Mientras me ponen la epidural, papipapito salió fuera y le dijeron que comiera tranquilo, tenía que tener fuerzas para lo que venía. A esa hora más o menos, llegó mi familia. El box tenía una especie de ventana con cristales ahumados, pero por los que ellos me intuían a mí y yo a ellos.

A las 3 viene Eva a hacerme un tacto y había dilatado 7cm. Me dice que en su opinión sobre las 18 horas Nora, habrá nacido y que volverá en una hora. Al final fue un poco más tarde.

Yo sigo sin dolor aunque noto un poco las contracciones…

La tarde se complica un poco porque de las mujeres que vamos a dar a luz, a una le tienen que realizar cesárea y a otra usar los fórceps. Las otras dos mamá también tenían a Eva de matrona, esto quiere decir que no pudo venir a verme hasta las 17:30. Yo ya estaba dilatada completamente….

 

Y lo demás…. continúo en el siguiente post que Nora me reclama!!!

Besos y abrazos para todos!!!!