Voy a ser papá… (la paternidad 1)

Bueno, pues es momento de escribir sobre la paternidad vista desde los ojos de papi-papito. (porque los papás, también pasamos por ella, aunque parezca que no)

Además, creemos que son muchos los papás que se enfrentan a los mismos miedos, emociones, retos, preguntas y por eso os vamos a contar nuestra experiencia.

Empezamos…

Cuando me enteré que mami-mamita estaba embarazada, lo primero que sentí fue miedo. Sí, miedo, mucho miedo. Un miedo terrible. ¿sabría hacerlo?, ¿podría con esto?…creo que son las preguntas que nos hacemos todos. Pasé asustado unas dos semanas, tratando de digerir todo y tratando de visualizar lo que nos esperaba. Así hasta que un día el miedo comenzó a desaparecer. ¿El truco?….

Pues parar en seco y pensar. ¿Soy el único que va a ser padre?, ¿soy el primero?, ¿nadie más ha pasado por esto?…y así, de repente, desaparecieron los miedos y pude empezar a pensar con un poco más de claridad.

Yo confío mucho en mami-mamita y sus criterios a la hora de abordar la maternidad, así que casi me limité a acompañarla en la gestación, pero por otro lado, también empecé a leer (error) y a informarme (error 2) sobre “de qué iba esto de ser padre”.

El acompañamiento, pues en fin, se reducía a estar pendiente de lo que ella me pedía, de intentar hacer un poco más cómodo su día a día. Lo mejor era estar a su lado, al principio, sin parar de preguntarle ¿estas bien?, ¿estas bien?, ¿estás bien?….y luego, embobado mirando cómo crecía,(y a veces se movía) la barrigota.

Y los “errores”, pues con tantísima información suelta por la red, al final terminas alejándote de tus propios criterios y convicciones. Es cierto que algunas cosas no las controlas, pero para eso, casi mejor que leer y releer, es que busques a ese amigo que ha sido padre antes que tú y le preguntes. Verás cómo no estás tan perdido y si él lo ha conseguido, ¿porqué tú no vas a ser capaz?. Y si esto no funciona, piensa en tu propio padre o en tu suegro y verás cómo no lo estás haciendo tan mal. Ellos lo hicieron cómo pudieron, con muchísima menos información y la misma experiencia primeriza que tú.

Para mí, el periodo de gestación fue un continuo descubrir. Intenté comprender lo que era no tener nada de hambre o devorar cualquier cosa que se ponía en el plato. Me sentí agobiado por los vómitos matutinos, vespertinos y nocturnos. Hice de acompañante de todos los paseos que fueron necesarios e intenté apoyarla cuando no tenía ganas de pasear. Escuché dudas, cambios de humor, insomnios, siestas eternas….Fuimos juntos a las clases de preparación al parto, en las cuales, pude comprobar con pena que alguien debería hacer algo para que todos los papás asistiesen a esas clases.

Juntos fuimos a ver carros, a ver cunas, a ver carros y cunas, a comprar bolsos, mantitas, chupetes, a ferias de bebés, a tiendas de bebés..¿os he dicho que fuimos también a mirar carritos? (no os preocupeis futuros papás, es una fase que se pasa antes de que nazca el bebé, luego empiezan otras más divertidas)…

He de contaros que una mañana, cuando íbamos por los 7 meses más o menos, mami-mamita tuvo una pérdida pequeña de líquido. Preparamos todo rápidamente para irnos al hospital porque creíamos que Nora ya venía. Yo acelerado y con la ilusión a tope hasta que mami me dijo que no podía venir en ese momento, porque era muy pequeña, que era peligroso. Eso me hizo darme cuenta de golpe de lo que me esperaba. Creo que hasta entonces no había sido consciente de lo que estaba creciendo en la barriga de mami.

Y así entre estas cosas y muchas otras, pasaron los 9 meses de gestación……….

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